Déjame escribir de cosas alegres

Enviado por Antonio Furret el 04/06/2008 a las 18:10

Déjame sentir la melodía
De tu respiración junto a mi oído,
La suave mirada de tus ojos
Que aminoraba la tristeza de los míos
Y tus suaves dedos blancos
Que se entrelazaban con los míos.

Quiero verte así de nuevo
Iluminada frente a mí
Con tus ojos fijos en los míos
Y con esa sensación de soledad
Que nos aislaba de todo y todos
Para, así, en silencio hablar.

Háblame de ti,
Mira mis ojos, en los tuyos fijos
Y mi cara "embobada" por tu hermosura;
Escúchame tú a mí
Déjame ver las perlas detrás del cristal
Y tu boca dulce que no he probado jamás.

Caminemos juntos por la pradera
Miremos el cielo y riámonos de todo
Toma mi mano y elévame
Caerme no quiero, no me sueltes
Magia, quiero ver la magia
No me dejes, quiero ver la magia.

Dime adiós, ahora
Vete y despídete con un hasta luego
Detrás de un muro transparente
Mírame caminar feliz
Saltar y danzar alegre
Por esa pradera donde el cielo pude tocar.

Ahora déjame soñarte
Vestida de amor y luz
Paseando por los parques
Donde nacía el Sol
Por fuentes, árboles y plazas
Viendo tu silueta pasar
Para luego, súbitamente... despertar.

Déjame escribir todo esto
Para recordarlo y volar
Al preciso instante
Donde lo escrito me quiera llevar.

Alegría necesito ahora
Alegría para dejarme llevar
Déjame escribir de cosas alegres
Para nada malo tener que recordar.

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[sin título]

Enviado por Antonio Furret el 27/04/2008 a las 23:30

No recuerdo el motivo… No recuerdo el porqué… quizás ese día me levanté con el pie izquierdo.

El despertador sonó, lo apagué y seguí durmiendo… Mi madre no halló nada mejor que tirarme un vaso de agua en la cara (es una de las cosas que más odio) desperté sobresaltado y con un ritmo cardíaco acelerado…

Fui a tomar desayuno, no era la gran cosa… Lo mismo de siempre: una leche con grumos y chocolate… y un par de tostadas frías con mantequilla… Me demoré en deshacer los grumos (pareciera que mi leche cada vez tiene más de ellos… desde que dije un día a la hora de once que me apestaban los grumos, su número aumentó considerablemente en las mañanas… en la tarde tomaba té)…

Sentí el sonido del motor, salí sin lavarme los dientes, con una tostada en la boca y cerré la puerta (olvidé ponerle llave)… Entré al auto y me miraron con esa cara que te hace sentir estúpido y sentí el suave reproche de mi madre:

- Olvidaste ponerle llave a la puerta
- Aaahh… no la traje… ¿me prestas la tuya?
- Toma… apúrate, estamos atrasados

Siempre que me dicen “apúrate” hago lo contrario… me dirigí lentamente a la reja, la abrí, fui a la puerta, le puse llave, veo en dirección al auto y distingo la mano de mi madre diciendo adiós…

- No puede ser… maricones de mierda… ¡me están dejando aquí!
- ¡Chao! Nos vemos a la tarde, hoy tengo que hacer horas extras así que llegaré tarde…
- ¡Papá!

Él estaba mudo y sólo hacía lo que decía mi madre… recuerdo que el día que comencé a razonar me di cuenta que era una persona totalmente manipulable… Eso derrumbó la clásica imagen de papá – héroe que uno tiene en su niñez…

- Por maracos no voy a cerrar la reja – pensé – posterior a eso comencé a caminar hacia el colegio que quedaba a un kilómetro de mi casa (sí, conté los metros… hay veces que estoy muy ocioso y hago cosas así… ja)

Me fui por el camino largo para que cuando llegara atrasado el inspector hiciera que mi madre faltara a su trabajo (lo único que ama, según yo)

Mientras caminaba pensaba en independizarme y busqué alguna forma de huir de esta mierda de hogar…

Llegué 45 minutos tarde al colegio al llegar me encontré con el inspector y me mandó una retada de cómo 5 minutos (ni idea que me dijo… sólo veía su clásica vena en la frente, los escupitajos que salían de su boca y sus dientes chuecos)… Cuento corto entré a clases 45 minutos antes de salir a recreo

Cuando llegué a la sala y entré lo único que recibí fue la mirada de desaprobación de la profesora de Física, poco les importo a mis compañeros así que de ellos no recibí nada… salvo una bola de papel en la cabeza cuando me estaba sentando en mi puesto… en un rincón… al final de la sala…

Abrí mi cuaderno y en vez de escribir el ejercicio que estaba en la pizarra comencé a buscar algo para vengarme de mi madre… No obtuve nada, no conozco nada sobre ella… sólo sé que es mi madre desde que tengo memoria… tiempo después concluí que no era querido (por algo me puso un nombre ridículo: Leonidas…. Nadie puede llamarse así… fue uno de mis primeros traumas)… eso fue como a los 8 años… desde ahí que me siento y me hace sentir miserable…

En el colegio no paso nada en especial… lo mismo de siempre: peleas con el curso de al lado y uno que otro suspendido por aburrimiento del inspector…
No quise ir a almorzar a casa… me chocaba el hecho de ver su cara llena de arrugas a la hora de almuerzo así que mendigué comida con mis “colegas rechazados” (un compañero que tiene una malformación en la oreja, una compañera con bigotes, y un tipo de lentes con la cara llena de granos) podría decirse que esos son mis amigos… aunque de eso sólo tienen el título nada más, con suerte me sé sus nombres y a su vez ellos me conocen como “el chico malo que escucha metal y que se deja el pelo largo para que parezca más metalero aún” (bastante largo el apodo pero bueno… me causa gracia)...

Echaba de menos a mi hermano, lástima que se libró de las ataduras antes que yo, ahora está casado y vive muy lejos de casa, ya no nos viene a ver, quizás eso aumentó el odio de mi madre hacia mí… en fin… estoy acostumbrado…

En la tarde me corrí de clases y me fui al centro de la ciudad a “la única tienda alternativa de toda la ciudad” (así es conocida la tienda) y encontré lo que buscaba: una daga, tenía un águila… me encantó, costaba como unos 50 mil pesos… Obviamente no tenía esa plata pero unos días antes les había robado 60 mil a mis padres así que podía comprarla…
Luego de comprarla (y de admirarla por alrededor de 3 minutos) fui a afilarla al afilador que hay en “la población llena de flaites” (así es conocido ese lugar en mi villa)… El herrero era un tipo bajo, algo macizo con varios cortes en las manos y con una barba descuidada… Me quedó mirando extraño y me cobró 5 lucas por dejarla tan filosa que hasta cortaba un pelo por la mitad (o al menos eso decía él)…

Llegué a casa y la escondí en mi cama (nadie se mete ahí), esperando el momento propicio para usarla… No me di cuenta que había llegado antes de la hora en que mis compañeros salían del colegio así que agarré mi mochila y fui a dar una vuelta…

Estaba a punto de salir y veo que el auto llega a casa, con mi madre al volante y con un tipo desconocido en el asiento de copiloto…

Entré a mi pieza y me escondí, sólo escuchaba sus voces y el sonido de algo que parecían ser unos besos… Luego vino lo peor: Fueron a la pieza de mis padres y satisficieron el deseo de la carne… me dio asco, mi madre le estaba poniendo el gorro a mi padre, ahora entendía todo… entendía su sumisión… tampoco se sentía querido…

Estuvieron ahí mucho rato de pronto comienzo a escuchar una conversación

- Amor, ¿dónde dejamos el cuerpo?
- Por ahora está en el porta maletas, mañana lo tiro al canal
- ¿Recuerdas la cara que puso cuando nos vio saliendo juntos, de la mano, del trabajo?
- Esa cara de idiota ya la conozco, llevaba casada con él como 30 años…
- Ja, ja, ja ¿Cómo lo aguantaste tanto?
- Tenía ganas de tener a alguien que me hiciera las cosas… a falta de nana él era perfecto…

La sangre me hervía, habían matado a mi padre y no pude decirle que lo quería (el sí me lo decía, no con palabras, sí con su sonrisa habitual… aquella que sólo yo recibía)

Sin pensar tomé la daga y me dirigí a la habitación, ambos estaban desnudos… Sentí asco y mi decisión fue reafirmada: Iba a convertirme en asesino…

vi como ambos cambiaron la expresión de su rostro de un rostro lleno de placer a un rostro horrorizado, estupefacto…

Subirme a la cama y enterrar la daga en la cara de él fue una sola cosa, mi madre huía rápidamente…

Enterré la daga en la garganta de su amante y comencé a perseguirla, la alcancé justo antes de que levantara el auricular del teléfono.
- ¡Qué le hiciste a papá!
- Hijito – dijo con miedo – a tu padre lo encontraron muerto en una botillería…
- ¡Mientes!, escuché lo que decían… ¡¿cómo pudiste?!
- ¿Quieres la verdad? – dijo con más calma – estaba cansada de él
- C-cómo murió…
- Un infarto… ¿no sabías que estaba enfermo?... fue mucha la impresión al vernos juntos con Gerardo…
- Así que se llama Gerardo…
- Sí, Gerardo… Supongo que no le hiciste nada… aparte de perforarle un ojo, claro
- Si enterrarle la daga en la garganta para que se desangre igual que un cordero es nada… entonces no le hice nada

Montó en cólera, se abalanzó sobre mí dispuesta a quitarme la daga y matarme, gané el forcejeo y ella quedó a mis pies.

- Pídeme perdón
- No tengo motivos, no hice nada
- ¡Pídeme perdón!
- No, no lo voy a hacer
- ¿Es tu última palabra?
- Sí, es mi última palabra
- Que así sea entonces…

Enterré la daga en su pecho, en su cuello y en su estómago; quería asegurarme de que no se salvaría… Lloré amargamente… me convertí en un asesino a sangre fría, cruel y despiadado… como el peor malo de los videojuegos…

Me dirigí al auto, abrí el porta-maletas y ahí estaba: mi padre con cara de horror y con una mano en el pecho…

No sabía que hacer, habían 2 muertos y un moribundo en mi casa, sólo atiné a llamar a la ambulancia y a hacerme algunos cortes en las piernas para que mi coartada de “legítima defensa” fuera válida…

Cuando llegó la ambulancia estaba desangrándome, ellos llamaron a la policía al ver tan macabro crimen…

La policía llegó pero no me interrogó porque estaba shockeado a punto de desmayarme… Luego de eso no recuerdo nada más.

Desperté en una cama de hospital, pregunté por mi padre pero me dijeron que no pudieron hacer nada, que había pasado mucho tiempo desde que sufrió el infarto y que estaba muerto; pregunté por Gerardo y mi madre y me dijeron que ambos murieron, sólo que ella antes que él…

Me dijeron que si evolucionaba bien mi caso me darían de alta la semana entrante…

Llegó la semana y me dieron de alta, me citaron a declarar y mi coartada fue que “ella quería matarme por haberla pillado con su amante, yo me defendí y los maté a ambos”, mi defensor alegó que tenía problemas mentales y el juez me dejó libre, creo que me hubiera sentido mejor si hubiera caído en la cárcel, vivir impune por un crimen así no se lo doy a nadie…

Y pensar que todo fue por dejar que la ira me corrompiera… Ahora no puedo ir al colegio, no puedo salir a la calle sin que me vean con cara de terror… Estoy preso… pero en mi hogar… preso… en la escena del crimen…


Petitorio

Enviado por Antonio Furret el 12/04/2008 a las 3:23
¿Será mucho pedir
un poco de insensibilidad para vivir?
para, tranquilo en la noche, dormir
y en el día, lejos de tí, vivir

¿Será mucho pedir
que no sonrieras más?
para dejar de quererte más
y acostumbrarme a, contigo, no estar

¿Será mucho pedir
que tu mirar no se cruce con el mio,
que tu aroma no acelere mis latidos
y que en mis sueños no vuelvas a estar?

¿Será mucho pedir
no haberte conocido jamás,
que no hubieras existido más?
para dejar de quererte... cada día más
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Mañana

Enviado por Antonio Furret el 30/03/2008 a las 2:03
miraré dulcemente
tus ojos de cielo
abrazaré tiernamente
tu figura de venus
recorreré suavemente
tu frágil cintura
y besaré eternamente
tu boca de terciopelo
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Regalos

Enviado por Antonio Furret el 25/03/2008 a las 22:48
Regalaré poemas alegres
a tu sonrisa que alegra mis momentos,
a tu recuerdo que nutre mis sueños,
a tu aroma que me acompaña día a día

escribiré cuentos infantiles
a tu alma de niña que me cautiva,
a tu voz suave que me enmudece,
a tus manos blancas cuando toman las mias

Cantaré canciones de amor
a tus oídos que escuchan mis latidos,
a tus ojos cuando miran los míos,
a tu cuerpo cuando danza junto al mío

Crearé a partir de la nada,
cual Dios creara tu existencia,
una flor pura y fresca
que dé tributo a tu belleza.
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Quiero...

Enviado por Antonio Furret el 19/03/2008 a las 19:58
Que tus ojos me dejen
vivir tranquilo
Y que tu boca me ayude
a conciliar el sueño

Que tus ojos me hagan
soñar despierto
Y que tus manos me lleven
a tocar tu cielo

Que tu cuerpo me cubra
cuando frío tengo
Y que tus pies caminen
mis praderas y cerros

Que mis brazos amarren
tu sedoso cuerpo
Y nos lleven lejos
para juntos, querernos
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Noche

Enviado por Antonio Furret el 16/03/2008 a las 22:44
En la noche
cuando tus párpados cubren el cielo
un lobo aúlla en la lejanía,
un gato defiende su orgullo
y un hombre mira la luna

En la noche
cuando tus ojos se llenan de estrellas
un perro vigila su morada,
un grillo canta en la inmensidad
y un hombre piensa en su amada

en la noche
mi sueño duerme
para dar paso a tu figura
que transforma la fría noche
en una cálida mañana
con tus ojos amaneciendo
en el suave mar de mi almohada.
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Si yo fuera

Enviado por Antonio Furret el 11/03/2008 a las 22:17
Si cantautor yo fuera
te regalaría letras y notas
para, luego, vestirte con ellas

Si escritor yo fuera
un suave poema
acariciaría tu rostro
todas las mañanas

Si arquitecto yo fuera
diseñaría la morada
donde nuestros corazones
vivirán eternamente

Si médico yo fuera
te daría mi remedio
que te hará feliz por siempre

Lamentable, nada de eso soy
ni medico, ni arquitecto, ni cantautor
pero por ver tu sonrisa de luna
y tus ojos de cielo diciendo te quiero
te daría mi todo, con una flor y un beso
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Lo Siento

Enviado por Antonio Furret el 18/02/2008 a las 23:04
No me dejes ver tu rostro
cuando tus ojos tengan lágrimas
No me dejes tocar tus labios
cuando mis labios han tocado otros labios

Porque no soy perfecto
Porque soy un simple humano
Porque te amo, y mucho
Y no me gusta cuando lloras

Esto no es excusa, lo sé
pero trataré de salvar tu amor, ahora
para nunca hacer estas maldades
y sentir tu piel como ayer

Ven, niña hermosa
toma mi mano y déjame ver
Como tu sonrisa aparece nuevamante
y ésta nunca se irá
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Sorry

Enviado por Antonio Furret el 01/02/2008 a las 0:10
Don't let me see your face
when your eyes have tears
don't let me touch your lips
when my lips touch another lips

Because I'm not perfect
Because I'm a simple human
Because I love you, so much
And I don't like when you cry

That is not excuse, I know
but I'll try to save your love, now
for never do these bad things
And feel your skin like yesterday

Come on, beatiful girl
take my hand and let me see
How your smile appears again
And it never go away
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